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En el centro histórico de la ciudad de Asunción, frente a la antigua
Plaza Uruguaya, en retórica diagonal con la Estación del Ferrocarril
(el primero en América, por cierto), el 28 de agosto de 1999 abrió sus
puertas este refugio cultural, el primero en su género en nuestro
país.
Reviven en su acogedor ambiente, las
letras perennes de los Clásicos, el tintineo alegre de los libros más
actuales, el jazmín perdido de las voces inmortales y la pujanza
expresiva de la tierra paraguaya dibujada en las plumas de sus mejores
escritores.
Adentro, una fotografía de principios de siglo pasado muestra este
histórico edificio conservado casi intacto, en el cual se encuentra
instalado hoy El Café Literario.
Afuera, un escrito plasmado en bronce reza así:
"En este sitio de la ciudad se encontraba el Convento de San
Francisco, luego cuartel homónimo, dando origen al primer nombre de la
calle "De la Fábrica de Balas" (1849-1871), luego se denominó
"Progreso" (1871-1887), "Presidente Carnort" (1887-1918), "14 de
Julio" (1918-1940) y desde 1940 lleva el nombre de "Calle Mariscal
José Felix Estigarribia".
En su interior, un muro de centenarios
ladrillos descubre el espíritu que anima
esta propuesta diciendo "Homenaje de El
Café Literario a los Hacedores de la Cultura Paraguaya" . Y quien
se deleita con un aromático café, amablemente servido, encuentra la
mirada de los retratos de los Grandes de nuestra paraguayidad.
Aunque obviamente no se encuentran todos los que deberían
-por meras razones de espacio- los retratos expuestos en ese muro para
acercarlos al público, principalmente a los más jóvenes, representan a
todos los que han sido los verdaderos "hacedores" de nuestra rica
cultura paraguaya, y es a ellos, y a ustedes queridos amigos, a
quienes El Café Literario rinde su fraterno homenaje e invita a este
deleite cultural.
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